
Dani está entrenando desde hace unas semanas con total normalidad, por lo que podría debutar en las próximas jornadas. Después de que lo hiciese Antonio la pasada semana, es el único jugador de la plantilla que falta por debutar en la presente temporada.
Antonio, que también ha pasado por un calvario por los continuos problemas musculares que arrastraba desde la pasada temporada, es sin duda un refuerzo de lujo para lo que resta de temporada.
Dani por su parte, no empezó con el resto del equipo la pretemporada debido a que contrajo matrimonio el pasado mes de agosto, y cuando inició los entrenamientos, un inoportuno esguince en el tobillo, lo ha mantenido en el dique seco durante un par de meses.
Por lo tanto Macarro puede contar ya con Dani, en una posición en la que este año con las bajas de Jesús y de Víctor Rayo ha quedado un poco descubierta, ya que tan sólo José Fernando puede considerarse un medio centro defensivo, pues tanto Caballo como Mario son jugadores más ofensivos.
Desearle suerte tanto a Dani como a Antonio, y esperar sobre el primero que el matrimonio haya servido para templarle los nervios y evite así ver menos tarjetas esta temporada, que es sin duda su gran asignatura pendiente.

Sin duda se trata de todo un personaje. El Sr. José o "El Mister" como normalmente se le conoce dentro del club, es con seguridad el que más horas le dedica al Oliva, pues igual lo ves un lunes a las nueve de la mañana sacando los contenedores a la calle, que a las once supervisando a los que entrenan por las mañanas, o a las cinco de la tarde ordenando la ropa. Y por supuesto no falta a ningún entrenamiento, ni a ningún partido, aunque sea de cualquier categoría inferior.

La nota negativa de la jornada la protagonizó el entrenador del Valverdeño, que una vez concluido el encuentro, cuando Macarro estaba dialogando con la colegiada, fue increpado e incluso empujado por este en un intento de apartarle e impedirle que hablase con ella, a la vez que vociferaba contra Macarro. Este señor ya dió muestras el pasado año de su mala educación, por lo que no ha extrañado a nadie esta actitud, que por otra parte es lamentable.